Mi adorado Ticuiz
entre
bellas plataneras
rodeado
de mil palmeras
igual
que fieles guardianes,
está mi
pueblo querido
lugar
donde yo nací
y con
orgullo les digo
que me
refiero al Ticuiz..
Para
llegar hasta ahí
muchas
veces yo crucé
de
Colima a Michoacán
pasando
el río Coahuayana,
límite
de estos estados
por la
ruta San Vicente,
Coahuayana
y el Ranchito
viendo
cuastecomateras
que en
aquel tiempo existían.
Y con
ansias yo quería
y al
cruzar el puente angosto
que está
ya casi al llegar
latía
mas mi corazón
pues yo
ya quería sentirme
en la
que fuera la cuna
de mis
sueños y alegrías
y los
juegos infantiles
de mi
efímera niñez.
Viene a
mi mente el recuerdo
de las
casas de Palapa
de mi
abuelita Jesús
una,
emplastada de barro,
la otra
,un bello corredor
donde ,
pasie en sus hamacas
y dormí
tranquilos sueños.
Recuerdo
también su patio
adornado
con colomos,
anonos y
zazaniles.
no
olvido aquella placita
tan
humilde y terregosa,
la que
por aquel entonces
solo
adornaba un laurel.
Bajo el
peleaban sus gallos
en los
fines de semana
los
vecinos del lugar,
a
un costado de su plaza
está la
iglesia del pueblo
con su
Patrón San Antonio .
Recuerdo
quemas de Judas
e
ingeniosos testamentos
los que
antes de ser quemado
leían a
la concurrencia.
Frente a
la plaza descrita
está su
pequeña escuela
que de
haber sido por mí
con
gusto hubiera asistido
a sus
tan modestas aulas.
¡Ah! Como presente tengo
aquellas horas felices
que en compañía de mis primos
Oscar y también Andres
Volábamos papalotes.
Y como habría de olvidar
aquel callejón estrecho
que entre los cercos de alambre
nos conduce hasta el arroyo,
si hasta me parece ver
a las mujeres lavando
en ramadas de palapa
y lavaderos de higuera.
Hasta ese arroyo llegaba
todos los días por la tarde
con cántaro o con cubeta
mi prima Chayo por agua
tan solo para beber.
Añoro aquellos paseos
a sus playas de San Telmo,
San Juan de Lima y Apiza ,
al conocido ojo de agua
y su ramada La Concha,
La laguna Colorada,
que rodeada de manglares
luce en todo su esplendor.
Por todo esto y mucho más
cuando llegue yo a morir
a ti yo te quiero volver
pues si vuelvo yo ha nacer
y Dios me deja escoger
el lugar donde yo mire
por primera vez la luz
le pediria por favor
que sea en tu tierra bendita.
Pues es para mi un honor
decir que soy Michoacano
pues orgulloso yo estoy
y es de gran satisfacción
el haber nacido aquí
en mi adorado Ticuiz.
Alfredo
Garibo Olea