“A mi Amado Hijo”

 

En las sombras

De mi noche eterna

Tu eres la luz

De flama permanente

Que ilumina por doquier

Mi camino

Eres tambien la cruz

Que dios puso en mis hombros

Y hasta el calvario

Cargare con agrado

No mirarte

Es corona de espinas

Que penetran mis sienes

Nevadas por el tiempo

De blanco pintadas

Y el saber

Que en tu mundo

No existen

Realidades , sueños o ilusiones

Son fuertes latigazos

Que flagelan

Mi cansada espalda

Mas a pesar de todo

Doy las gracias

A ti mi amado hijo

Porque se

Que aun en tu inconciencia

Tu comprendes

Que eres parte de mi

Alma de mi alma

Mi fuente de energia ,

La razon de vivir

Mi tesoro invaluable

Y a ti mi Dios

Gracias te doy

Por otorgarme

La dicha inigualable

De ser Padre

 

 

Alfredo Garibo Olea